23 de mayo de 2012

Guía turística EN-ES

Aquí va un ejemplo de una guía turística de la ciudad de Madrid en su versión en español y en inglés:

Madrid. Un estilo de vida

Madrid. A way of life



¡Busca las 7 diferencias! ;)

El folleto turístico (IV)

Léxico

En general el lenguaje turístico hace uso de un léxico general para llegar a un público amplio, aunque a veces también emplea palabras cultas o rebuscadas e inventa expresiones no comunes para embellecer el texto y captar la atención del receptor. Además, el lenguaje turístico representa una variedad de términos, que Durán Muñoz subdivide en tres grupos: los términos procedentes de otras disciplinas relacionadas, como por ejemplo la historia, la arquitectura, la gastronomía, la geografía y el arte; los términos específicos del discurso turístico, como por ejemplo «agencia de viajes» e «itinerario»; y los términos propios de una cultura, los cuales también se conocen por culturemas, como por ejemplo «semana santa» y «tinto de verano». En los folletos turísticos a menudo también se encuentran extranjerismos, siglas y acrónimos (abreviaciones) y fraseología (frases hechas, locuciones figuradas, metáforas y comparaciones fijadas, modismos y refranes). Con referencia a los extranjerismos cabe destacar que existe una tendencia internacional a emplear el inglés como lengua de comunicación en el sector turístico, y sobre todo en la organización de los servicios turísticos.

Diseño

El diseño de un texto turístico se puede entender como el formato, la estructura, las ilustraciones y también la tipografía. Así, diferentes párrafos y títulos, columnas, diferentes colores, letras mayúsculas, letra negrita, cursiva o subrayada e imágenes pueden ayudar a hacer un texto atractivo. Y un diseño atractivo puede ser entendido por el lector, el potencial viajero, como un destino atractivo. Sobre todo las imágenes emplean un papel muy importante en el folleto turístico. Las imágenes representan el destino turístico y están en contacto con el texto. Las imágenes pueden reforzar el texto y hacerlo más atractivo, y vice versa el texto puede facilitar el mensaje de las imágenes.

11 de mayo de 2012

El folleto turístico (III)

Sintaxis

Generalmente, el lenguaje turístico consiste en frases cortas para captar la atención del lector. También hace uso de frases ambiguas o con dobles sentidos para que el lector se ponga a pensar y para hacer el texto más interesante, porque el lector podría relacionar un texto interesante con un destino turístico interesante.

Gramática

Con el lenguaje se puede hacer una descripción muy bella y positiva de un destino turístico. La gramática puede ayudar a realizar tal descripción con el uso, por ejemplo, de adjetivos intensificativos y adjetivos calificativos con un significado positivo, que en la mayoría de los casos se anteponen a los sustantivos o aparecen en series de dos o tres. También los superlativos y comparativos parecen ser buenos componentes para un lenguaje positivo, al igual que los verbos que despiertan cierta curiosidad en el lector.

El folleto turístico (II)

Estilo

El folleto tradicional tenía un tono impersonal, mientras que hoy en día prevalece el tono personal para implicar al interlocutor en el texto. Este tono personal se manifiesta a través del uso de tecnicismos con más moderación, formulaciones directas y participativas, de manera que el lenguaje resulte menos prescriptivo y le de más sugerencias al interlocutor. 
Habitualmente, el autor de los textos turísticos es anónimo y elige un uso lingüístico informativo y enfático para poder mantener la función referencial y persuasiva que hacen que el texto sea retórico. Además, el lenguaje turístico es un lenguaje directo, concreto, atractivo, positivo y eufemístico, ya que intenta transmitir optimismo y alegría al lector para que su actitud hacia el producto sea positiva y lo quiera comprar. 
El lenguaje turístico hace uso de un registro estándar de la lengua para llegar a un público amplio. Sin embargo, en vez del registro estándar de la lengua, a veces también se opta por un estilo literario para embellecer el texto y así el destino descrito en el folleto. También se hace uso de la retórica, como por ejemplo los juegos lingüísticos, metáforas, elipsis y rima, para crear un lenguaje creativo.