23 de mayo de 2012

El folleto turístico (IV)

Léxico

En general el lenguaje turístico hace uso de un léxico general para llegar a un público amplio, aunque a veces también emplea palabras cultas o rebuscadas e inventa expresiones no comunes para embellecer el texto y captar la atención del receptor. Además, el lenguaje turístico representa una variedad de términos, que Durán Muñoz subdivide en tres grupos: los términos procedentes de otras disciplinas relacionadas, como por ejemplo la historia, la arquitectura, la gastronomía, la geografía y el arte; los términos específicos del discurso turístico, como por ejemplo «agencia de viajes» e «itinerario»; y los términos propios de una cultura, los cuales también se conocen por culturemas, como por ejemplo «semana santa» y «tinto de verano». En los folletos turísticos a menudo también se encuentran extranjerismos, siglas y acrónimos (abreviaciones) y fraseología (frases hechas, locuciones figuradas, metáforas y comparaciones fijadas, modismos y refranes). Con referencia a los extranjerismos cabe destacar que existe una tendencia internacional a emplear el inglés como lengua de comunicación en el sector turístico, y sobre todo en la organización de los servicios turísticos.

Diseño

El diseño de un texto turístico se puede entender como el formato, la estructura, las ilustraciones y también la tipografía. Así, diferentes párrafos y títulos, columnas, diferentes colores, letras mayúsculas, letra negrita, cursiva o subrayada e imágenes pueden ayudar a hacer un texto atractivo. Y un diseño atractivo puede ser entendido por el lector, el potencial viajero, como un destino atractivo. Sobre todo las imágenes emplean un papel muy importante en el folleto turístico. Las imágenes representan el destino turístico y están en contacto con el texto. Las imágenes pueden reforzar el texto y hacerlo más atractivo, y vice versa el texto puede facilitar el mensaje de las imágenes.

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